Puras promesas: El Gobierno Nacional abandonó los jardines infantiles que iba construir, en Santa Fe

El gobierno nacional oficializó que no construirá los ocho jardines infantiles que prometió en junio de 2016 levantar en Santa Fe por un valor de 150 millones de pesos. Quedaron a medio hacer o en algunos casos en menos del 10 por ciento y los predios ahora abandonados están en Villa Gobernador Gálvez, Funes, Granadero Baigorria, Santo Tomé, Santa Fe, Firmat, Pueblo Esther y Alvear.

Nación tampoco licitará los 12 que esta semana tenía planeado para resolver la demanda en Rosario, Esperanza, Soldini, San Genaro y Pérez, entre otras localidades. “Eran obras muy importantes que significan mucho para la educación y no sabemos qué ocurrirá”, explicó a El Ciudadano, Cristina Di Filippo, desde la subsecretaría de Recursos Físicos y Logística del Ministerio de Educación de Santa Fe.

Como en otros casos, el abandono de Nación pone al gobierno de Santa Fe contra las cuerdas para asumir la responsabilidad. Algo que supo hacer en una escuela de Cabín 9 y otra en Santo Tomé, que fueron dejadas a mitad de camino por Nación, y fueron resueltas por el Estado provincial. “Es lamentable porque tenían que hacerlo en 6 meses y en muchos casos solo hicieron la plataforma. Las empresas no se pudieron hacer cargo y es responsabilidad del Estado nacional”, opinó el senador provincial, Miguel Ángel Cappiello.
 
En veremos

Las obras en los ocho predios estaban a cargo de la Unidad Temporal de Empresas (más conocido por la sigla UTE) Bahía Blanca Viviendas, que tardó tres meses en empezar las tareas. Después, siempre según contaron desde el Ejecutivo santafesino, las contratistas incumplieron los plazos acordados. En 2017 los edificios de seis salas –como habían diseñado desde Nación– en Alvear, Granadero Baigorria y Santo Tomé llegaron a tener cimientos. Los demás –en Villa Gobernador Gálvez, Funes, Firmat, Santa Fe y Pueblo Esther– no superaban el 10 por ciento de avance. “No sabemos qué pasará, y si podremos tomar las obras cuando oficialicen la rescisión que anunciaron desde Nación. Cuando llegue evaluaremos si podemos incorporar, como hicimos en otras oportunidades, las obras al plan de infraestructura del gobierno de Santa Fe que, a pesar de la crisis, no se detuvo”, dijo Di Filippo.
 
Necesidad

El plan de obra, parte de los anuncios de campaña del presidente Mauricio Macri, venían a resolver una demanda que se aceleró en 2015, cuando la educación formal empezó a ser obligatoria desde los cuatro años. Cada año padres y madres reclaman por una silla en los jardines de la ciudad y la provincia, tal como señalaron desde la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera), desde donde calcularon que se necesitaban a nivel nacional unos 3 mil jardines infantiles más para atender la necesidad. Las escuelas primarias en Santa Fe sumaron salas y trataron de dar una respuesta. Por entonces, el Estado provincial había empezado a construir 13 jardines.
 
Reclamos

El senador provincial Miguel Cappiello opinó: “Es lamentable porque tenían que hacerlo en 6 meses y en muchos casos solo hicieron la plataforma. Las empresas no se pudieron hacer cargo y es responsabilidad del Estado nacional”. El legislador insistió que la decisión de Nación dejó muy mal parado al Gobierno de Santa Fe de cara a hacerse cargo de las obras porque “tampoco podemos usar lo que deben a la provincia ni siquiera”. Según contó a El Ciudadano, en Pueblo Esther el presidente comunal, a cuenta del reclamo de los padres, alquiló un espacio y puso en marcha el jardín con educadores que ya habían sido designados por el Ministerio de Educación. “Algunas veces no se dimensiona cuál es el impacto real de las decisiones que toman desde allá. Afectan, como la quita de la tarifa eléctrica o de transporte, a los que menos tienen”, concluyó Cappiello.

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