Egipto: El gobierno de Al Sisi profundiza su embestida contra la prensa
Los tres máximos dirigentes del Colegio de Periodistas de Egipto fueron condenados hoy a dos años de cárcel por ocultar a periodistas buscados por la policía, en un proceso cuyos críticos consideran otra muestra del talante antidemocrático del gobierno del presidente Abdel Fatah Al Sisi.
El tribunal de El Cairo que impuso la pena consideró probada la culpabilidad del presidente del Colegio de Periodistas, Yehia Qalash, su vicepresidente, Jaled al Balshi, y su secretario general, Gamal Abdelrahim.
Los tres fueron acusados de dar asilo en la sede del sindicato, en mayo pasado, a los periodistas Amr Mansur Badri y Mahmud al Saqa, buscados por las fuerzas de seguridad.
Fuentes judiciales dijeron que los acusados tienen 45 días para recurrir la sentencia, por lo que el presidente del tribunal también ha impuesto una fianza de 10.000 libras egipcias para cada uno (unos 660 dólares), informó la agencia de noticias EFE.
Los hechos se remontan al 1 de mayo, cuando las fuerzas de seguridad irrumpieron en la sede del Colegio de Periodistas, para detener a los dos sospechosos, que se encontraban en el interior del edificio.
Los acusados niegan haberles dado refugio y acusan a las fuerzas del orden de haber procedido ilegalmente en la detención de los periodistas.
El proceso contra los tres periodistas ha sido muy criticado por ONG nacionales e internacionales que lo ven como otra señal de la creciente intolerancia del gobierno egipcio hacia la libertad de prensa y expresión, contra la que el presidente Al Sisi ha cargado en varios discursos públicos.
El pasado 30 de mayo, cuando los tres directivos permanecieron varios días en prisión preventiva hasta que fueron puestos en libertad bajo fianza, Amnistía Internacional calificó "la detención de las figuras clave del Colegio de Periodistas" como una muestra de la "peligrosa escalada de las restricciones draconianas de las autoridades egipcias contra la libertad de expresión".
También entonces, la Red Árabe para la Información sobre Derechos Humanos, cuya sede está en Egipto, expresó su "gran preocupación" por el aumento de los ataques contra el sindicato de periodistas y el grave deterioro de la libertad de prensa en Egipto.
Un ex mariscal de la Fuerza Aérea, Al Sisi allanó su camino al poder derrocando mediante un golpe de Estado al anterior presidente, el islamista Mohamed Mursi, en 2013.
En junio de 2014 ganó las elecciones presidenciales, y tras su asunción proscribió a la Hermandad Musulmana, el movimiento de Mursi, encarcelando a su cúpula y matando o arrestando a miles de sus seguidores.
Para sus detractores, Al Sisi es responsable de masivas violaciones contra los derechos humanos y de intentar transformar el país en un nuevo régimen autocrático como el del ex presidente Hosni Mubarak, derrocado en 2011 por las protestas de la Primavera Árabe.
Sin embargo, para una parte de la población egipcia, al Sisi se convirtió en un héroe nacional y el salvador de la patria de los intentos de la Hermandad de convertir a Egipto en un estado islámico.