Italia: El Gobierno recurre a medidas drásticas para frenar el coronavirus

La emergencia sanitaria por el coronavirus ha forzado al Gobierno a tomar medidas draconianas en todo el país, y no sólo en las llamadas zonas rojas donde inició el contagio. El Ejecutivo anunció ayer que todas las clases en escuelas y universidades italianas permanecerán cerradas desde mañana y por lo menos hasta el 15 de marzo, extendiendo una prohibición que hasta el momento se limitaba a las tres regiones más afectadas a todo el territorio nacional.
“Estamos concentrados en adoptar todas las medidas para contener o retrasar el virus. Tenemos un sistema sanitario eficiente y excelente, pero que se arriesga a estar sobrecargado”, se limitó a explicar de primeras el primer ministro, Giuseppe Conte. Lo dijo después de que la ministra de Educación, Lucia Azzolina, admitiera que se trata de una “decisión de impacto”, y de que se comprometiera a hacer todo lo posible para que los alumnos regresen a clase lo antes posible y que, mientras tanto, puedan seguir con sus estudios básicos a distancia. Todo es “por precaución”, avanzó Conte, que reconoció que ha sido algo “muy difícil” de decidir.
El avance del Covid-19
Los contagiados ya superan las 3.000 personas en todo el país, y hay 107 muertos
Caterina, una madre romana de 41 años, está tranquila porque sus dos hijos de 13 y 9 años podrán quedarse con su marido, que es profesor en la universidad y por tanto también se queda en casa. Pero otros no tienen tanta suerte. Su hermana, por ejemplo, trabaja en una multinacional y no ir a trabajar no es una opción, así que tendrá que recurrir a una canguro o bien a los abuelos. “Para la mayor parte de los padres es incierto”, cuenta la diseñadora. Otra madre de una niña de 7 años, Fabiana, dice que ahora está más segura porque no tendrán que utilizar los transportes públicos cada día para ir al colegio. “Yo que no trabajo lo tengo bien, pero otros deberán recurrir a los abuelos y eso es arriesgado. Los niños son los que se contagian más rápido, y los abuelos, la mayoría mayores de 65 años, son los que tienen más riesgo de una enfermedad complicada”, explica. Ambas no descartan recurrir a métodos creativos como turnos entre padres para hacerse cargo de los niños, pero es evidente que si esta situación se alarga será insostenible.
La decisión, anunciada después de las seis de la tarde, tomó a los centros por sorpresa, y muchos de ellos tuvieron que apresurarse a reunir a sus profesores para ver cómo organizarse. Para los maestros no son días de fiesta, sino que algunos ya contaban que tendrían que preparar actividades on line . La ministra Azzolina se comprometió a proporcionar este servicio público esencial, aunque sea a distancia, a sus estudiantes.
Las medidas extraordinarias del Gobierno no se quedan aquí. Anoche Conte firmó un decreto con nuevas normas para combatir el virus, inspiradas en las recomendaciones que un comité técnico-científico ha trasladado al Ejecutivo. La que ya avanzó a lo largo de la jornada el ministro de Deportes, Vincenzo Spadafora, fue la que tiene que ver con los partidos de fútbol de la Serie A. El responsable afirmó que acordarían que todos los encuentros que se jueguen en los próximos treinta días serán a puerta cerrada. El consejero delegado del Inter de Milán, Giuseppe Marotta, dijo que era la única manera de terminar la temporada.
Conte recomienda no dar la mano ni abrazos y mantenerse a un metro
El nuevo decreto ordena la suspensión de eventos de cualquier tipo que comporten “la concentración de gente y no permitan una distancia de seguridad de al menos un metro”. También veta congresos y convenios, y los espectáculos de cualquier tipo que no respeten el metro. La medida se aplica a cines y teatros.
Además, Italia recomendaba a sus ciudadanos que no se saluden con abrazos, besos o apretones de mano. La costumbre de saludar con dos besos está menos extendida en Italia que en España, pero igualmente es muy común entre personas conocidas. La distancia de seguridad de un metro se amplia a todo el país y no sólo a los lugares de uso público, como restaurantes y museos, de las tres regiones más afectadas (la Lombardía, el Véneto y la Emilia-Romaña), como decretó el Ejecutivo el pasado domingo.
El comité técnico recomendó que las personas mayores de 75 años se queden en casa, lo mismo para los mayores de 65 que padezcan de problemas respiratorios. También que se termine con la costumbre de compartir vasos, copas o botellas con otras personas. En definitiva, que
los italianos cambien su estilo de vida para afrontar la emergencia.
“Debemos tener comportamientos responsables, mantenernos a un metro de distancia, evitar abrazos, apretones de mano o lugares concurridos”, reiteró Conte. “Es una situación extraordinaria que requiere de medidas extraordinarias”, valoró en un mensaje televisado dirigido a todos los italianos. “Cuando termine la emergencia miraremos atrás y estoy convencido de que estaremos orgullosos de cómo el país lo ha afrontado con coraje”.