Blangladesh: Al menos 20 muertos en el ataque a restaurante Dacca

El grupo yihadista que anoche atacó a un restaurante en Dacca asesinó al menos a veinte personas que se encontraban en el local, todos ellos extranjeros.
Horas después de la irrupción, un centenar de hombres de las fuerzas especiales bengalíes entraron al restaurante y lo liberaron en un operativo que no duró más de diez minutos.
Todas las víctimas son extranjeras, en gran parte italianos y japoneses, precisó un vocero del ejército.
Tras tomar el control del restaurante, los yihadistas afirmaron que quienes sabían recitar los versos del Corán iban a salvarse.
Los otros rehenes fueron torturados, según contó una de las personas que se encontraba en el restaurante "Holey Artisan Bakery" y que logró salvarse.
Muchas de los rehenes fueron asesinados "por los atacantes con hojas de armas filosas", precisaron las fuentes. Las víctimas fueron degolladas, confirmaron tanto un socorrista como un oficial bengalí, según destacó el diario Telegraph.
Los testimonios declararon por otra parte que las víctimas tenían profundas heridas en el cuello y la garganta.
El gobierno de Dacca precisó que un terrorista herido fue arrestado, mientras que trece rehenes -cuatro de los cuales extranjeros- fueron liberados durante el ataque relámpago con el que las fuerzas bengalíes tomaron el control del restaurante.
Los terroristas abatidos fueron seis. Fuentes oficiales precisaron por otra parte que también dos policías fueron muertos por el comando yihadista.
Gianni Boschetti, un italiano que se encontraba en el local y que logró salvarse, dijo a ANSA que en el momento del ataque en el lugar había una decena de sus compatriotas.
Antes lanzar el "blitz" al local, los hombres de las fuerzas especiales bengalíes intentaron negociar, sin éxito, con los terroristas islámicos.
Un sitio web vinculado al grupo yihadista Estado Islámico, Amaq, difundió imágenes de presuntas víctimas dentro del restaurante. En las fotos se ven a cinco o seis cadáveres de mujeres y hombres en el piso, en el medio de charcos de sangre, entre las mesas del local. (ANSA)