Alemania: Asciende a 35 número de heridos por ataque de Múnich


El número de heridos del ataque perpetrado el viernes por un joven de 18 años en Múnich ascendió a 35, informó hoy un portavoz de la Oficina Federal de Investigación Criminal de Baviera, mientras continúan las investigaciones sobre los  motivos del tiroteo.       

De ellos, diez se encuentran en estado grave, según el portavoz.  Hasta este domingo, la última información facilitada por la policía  muniquesa indicaba que el número de personas malheridas en el ataque  ascendía a 16.       

Entre los 35 afectados, se encuentran también algunas personas que  el viernes por la tarde resultaron heridas a consecuencia de las  escenas de pánico que se vivieron en la capital bávara.       

El viernes por la tarde, a alrededor de las seis de la tarde, un  joven nacido y criado en Múnich abrió fuego en un restaurante de  comida rápida situado frente a un centro comercial de la capital  bávara.       

A consecuencia de los disparos, mató a nueve personas para a  continuación quitarse la vida ante la policía.       

El motivo que llevó al joven germano-iraní a perpetrar el tiroteo  sigue sin aclararse. No obstante, el diario sensacionalista alemán  "Bild" indicó que el chico sufría acoso escolar en el colegio y que  con el tiroteo buscaba venganza.       

Durante varias horas el pánico se apoderó de Múnich, porque las  fuerzas de seguridad no sabían si se enfrentaban a un único atacante  o si en la matanza estaban implicadas más personas.       

Los datos recopilados por los investigadores hasta el momento  indican que el joven fue él único autor material de los disparos.       

En este sentido, las fuerzas de seguridad hablan de "tiroteo  clásico" y descartan cualquier tipo de vínculo con el terrorismo  yihadista o con un ataque de extrema derecha.       

No obstante, las fuerzas de seguridad consideran que puede tener  relación con el atentado que hace cinco años cometió el extremista de  derecha noruego Anders Behring Breivik en la capital Oslo y la  cercana isla de Utoya.       

Es una conclusión a la que la policía llega después de encontrar,  durante el registro de su habitación, evidencias de su interés por  anteriores matanzas. En su cuarto apareció, entre otros documento, el  libro "Amok en la cabeza. ¿Por qué matan los estudiantes?".       

"El tema de los tiroteos lo mantenía intensamente ocupado",  concluyó el jefe de policía de Múnich.       

Precisamente el viernes se cumplía el quinto aniversario de la  matanza ocurrida en Noruega, en la que fueron asesinadas 77 personas.       

Las fuerzas de seguridad creen además que el joven atacante podría  sufrir problemas psiquiátricos. El fiscal Thomas Steinkraus-Koch dijo  que posiblemente sufría alguna enfermedad de tipo "depresivo".       

Para cometer el crimen, el atacante utilizó una pistola del  calibre 9 adquirida de manera ilegal para perpetrar el tiroteo,  señaló la policía. El jefe de la Oficina de Investigación Criminal de  Baviera, Robert Heimberger, también desveló que en el interior de la  mochila del joven los agentes encontraron unas 300 balas.       

El atacante se cobró la vida de nueve personas, la mayoría de  ellas menores de edad. Murieron tres adolescentes de 14 años, dos de  15 años, tres jóvenes de 17, 19 y 20 años y una persona que contaba  con 45 años de edad. Entre los nueve fallecidos había tres mujeres.

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