El ítem presentismo laboral repercute en la salud de los trabajadores, según un estudio de la ATE
El titular del Instituto de Salud y Seguridad de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Orestes Galeano, aseguró hoy que el ítem presentismo repercute en la salud de los empleados, porque cumplir tareas enfermo y presionado por las condiciones laborales genera consecuencias humanas y económicas negativas, incluso para las patronales.
Un estudio encargado por el sindicato, que lidera Hugo Godoy, a ese organismo gremial señala que "las medidas que impulsa el gobierno en ese sentido demuestran que no procura el funcionamiento más efectivo del Estado o que carece de la capacidad para lograrlo".
El informe 'El presentismo como enfermedad y sus consecuencias', expresa que si "un trabajador concurre a su empleo y es portador de enfermedades contagiosas como gripe, conjuntivitis y tuberculosis -las más comunes- contagia a gran parte de sus compañeros", en tanto sostuvo que "los bajos salarios, la precariedad laboral, los incentivos para no faltar (premios) y otras presiones desarrollan dos fenómenos: presentismo y estrés".
Galeano afirmó que ambos suelen derivar en manifestaciones como depresión y enfermedades somáticas como los desordenes digestivos o lumbalgias, y explicó que "el presentismo es un neologismo que consiste en que los empleados enfermos o con alguna lesión se presenten a cumplir tareas en lugar de solicitar licencia".
"El presentismo afecta la productividad y provoca mayor ausentismo. Un informe de Aseguradoras de Riesgos del Trabajo de Argentina, Chile y Colombia sostiene que el fenómeno representa para los costos económicos entre 3 y 5 veces más que el ausentismo y, la enfermedad, afecta la cantidad de tareas y su calidad, como ocurre con los trastornos gastrointestinales y la depresión y artritis. La situación provoca en Estados Unidos pérdidas por más de 150 billones de dólares anuales, más que el ausentismo", dijo.
El estudio también indica que el costo económico del presentismo es cuatro veces mayor que el del ausentismo; que los cuadros depresivos o trastornos del ánimo se asocian con ese fenómeno y que son más los días que los empleados trabajan enfermos que el número promedio de jornadas de ausencia por enfermedad.
"Los empleados que padecen de presentismo por enfermedad evolucionan al ausentismo por ella.
El costo asociado con la pérdida de trabajo por el desempeño o presentismo supera en gran medida los costos combinados de ausentismo y tratamiento médico. El estrés laboral contribuye a unas 120.000 muertes al año -más que por diabetes, Alzheimer o influenza- y se genera por inseguridad laboral, aumento de las horas de labor y tareas altamente exigentes, además de ayudar a problemas psicológicos, físicos y de comportamiento (uso y abuso de alcohol)", aseguró.
Ello afecta la productividad y genera mayores costos de atención de la salud, según las propias patronales multinacionales.
"El trabajo en condiciones dignas, estables y conciliando la vida familiar redunda en tarea eficaz y productiva", concluyó la ATE.