5 de septiembre: Se inaugura el Teatro Nacional Cervantes

El 5 de setiembre de 1921 se inauguró el Teatro Nacional Cervantes, en las calles Córdoba y Libertad, lo cual constituyó un acontecimiento cultural y social que convocó a artistas, intelectuales, políticos y representantes de la sociedad porteña. Esta inauguración fue la materialización del sueño más anhelado de la actriz española María Guerrero y su esposo Fernando Díaz de Mendoza; ambos no sólo impulsaron el proyecto, sino que además aportaron el dinero para concretar la construcción.

El estilo arquitectónico es  netamente español con predomino del plateresco. Las fachadas reproducen las del Colegio Mayor de San Ildefonso de Alcalá de Henares. Los arquitectos fueron Fernando Aranda Arias y Emilio Repetto. La principal sala lleva el nombre de la donante y actriz María Guerrero.
El teatro cuenta con tres salas: la sala principal se denomina «María Guerrero», con capacidad total para 860 espectadores; cuenta con una platea principal para 348 personas, palcos y balcones. La sala «Orestes Caviglia» tiene una capacidad para 150 personas. La estructura de la sala la hace propicia para la representación de conciertos de cámara y espectáculos de carácter intimista. Por último, la sala «Luisa Vehil» no tiene ni escenario ni platea, lo que permite adaptarla según las necesidades. Está inspirada en el salón María Luisa del Palacio de Oriente, y es conocida como Salón Dorado ya que toda su decoración tiene un acabado en dorado a la hoja.

El escenario del teatro mide 16 × 28,5 metros, y dispone de un disco giratorio central de 12 metros de diámetro. Delante del proscenio se encuentra instalado un escenario levadizo de 12 × 2,7 metros, que permite tanto la prolongación del escenario principal, la conformación del foso de la orquesta o la extensión de la platea.
El sábado 10 de agosto de 1961, el teatro  sufrió un importante incendio que destruyó gran parte de sus instalaciones. Gracias al accionar del telón de seguridad, los daños no fueron totales. El Estado emprendió la reconstrucción y recuperación del edificio, y demás se incorporó un nuevo anexo. El Cervantes pudo celebrar su reapertura en 1968.

back to top