Ex juez Carlos Rozansky: "Este es un gobierno de amorales"

El ex juez Carlos Rozanski visitó Santa Rosa esta semana como panelista de una jornada en la UNLPam. Cuestionó el avance del macrismo sobre la justicia y afirmó que tienen un plan económico que coincide con el de la última dictadura militar.

“Este es un gobierno de amorales”, afirmó el ex juez Carlos Rozanski, durante su visita a Santa Rosa, donde trazó un duro diagnóstico sobre la situación actual de la justicia en el país y una fuerte crítica a la gestión del presidente Mauricio Macri.

El juez, que renunció hace dos años ante la persecución del gobierno nacional, estuvo en la capital pampeana y formó parte del panel que disertó en la apertura de las Jornadas de Infancia y Adolescencia que se desarrollaron en la Universidad Nacional de La Pampa. El ex magistrado se mostró optimista respecto a un cambio de gobierno a partir de las próximas elecciones.

Pero aclaró que será “difícil” revertir los retrocesos y la crisis porque “es más fácil destruir, que es lo que estamos padeciendo hace más de tres años”. “Estoy convencido de que el desafío más grande no es la economía. El desafío más grande es como recomponer las instituciones. Como sucedió en la dictadura, hay una degradación muy fuerte que forma parte del proyecto actual. El proyecto actual implica una degradación institucional muy fuerte, empezando por la justicia, no es casual, es un plan elaborado”, planteó.

El ex juez recordó que él renunció en 2016 y antes había denunciado en el Juzgado de Dolores al ministro de Justicia, Germán Garavano, y al propio presidente, por las presiones para echarlo de su cargo.

“Termino renunciando, estaban decididos a echarme. Pasaron los años y en la causa de Dolores la abogada de Fariña declaró bajo juramento que hubo una reunión con el ministro y Fariña donde éste le planteó que no estaba conforme con la casa que le habían dado, y se la cambiaron, y que no quería que yo lo juzgue, y el ministro le contestó que no se haga problema porque me iban a echar”, rememoró en declaraciones a CPE TV.

El exmagistrado insistió en que “esto forma una parte de un plan, no soy el único, hablamos de la Procuradora General Gil Garbó, y una cantidad de jueces y fiscales que fueron perseguidos, algunos fueron echados y otros logramos renunciar. A otros les han hecho inteligencia. Jueces como Carzoglio, que lo querían obligar a meter preso a Pablo Moyano, le han entregado los servicios el texto de lo que tenía que poner para ponerlo preso”.

Respecto a la actitud de los jueces en general, consideró que “la justicia tiene un componente muy grande de diletantes, no son ni los corruptos absolutos, que los hay y muchos, ni los buenos que también los hay, sino un sector muy grande que está en el medio, que va navegando de acuerdo a lo que conviene. En la historia de los golpes de estado ningún gobierno dictatorial necesitó cambiar el Poder Judicial. De modo que hay una afinidad ideológica inicial. En otros casos hay complicidad. Y en otros hay permisividad, miran para el otro lado. Lo cual es muy preocupante”, subrayó.

Rozansky manifiestó su preocupación por el “silencio absoluto” desde el Poder Judicial, aunque saludó la reacción del presidente de la Corte de Buenos Aires, (Eduardo) De Lázzari. “Fue claro y explícito y se le vinieron encima. Afortunadamente también han salido a respaldarlo”, dijo.

Por otra parte, se mostró comprensible por la falta de reacción de la población en general: “Es entendible. Zaffaroni le dijo dos años atrás porque esta gente utiliza los once principios de Goebbels, del nazismo para manejar la información. Está utilizando una tecnología de la información que lo que hacen como regla: la reiteración de la mentira como regla”.

Juicios por lesa humanidad

También Rozansky manifestó que “era esperable” la demora en los juicios de lesa humanidad. “El régimen actual está compuesto por personas que tienen una identificación muy fuerte con la época de la dictadura. De hecho, desde el punto de vista económica es absolutamente similar. Hay un cambio generacional pero la idea es la misma. Y esos compromisos que tienen con gente vinculada a la dictadura se traduce en eso, la lentitud en los juicios, el aumento de las prisiones domiciliarias, sobre 900 condenados y procesados hay 600 en la casa. De modo que evidentemente hay un cambio muy fuerte, que era esperado porque hay un compromiso de frenar este proceso que no le interesa a este gobierno y a muchos jueces tampoco”, completó.

Fraude

Por otra parte, el ex juez dio crédito a las sospechas de que el gobierno nacional podría intentar un fraude con la introducción de una empresa informática para el conteo de las próximas elecciones. “Es es legítimo dudar. Estamos ante un régimen que no tiene ningún parámetro ético. Es un grupo de amorales. Por eso han llevado adelante persecuciones, han encarcelado opositores. Eso no lo podemos dejar de ver. Quién es capaz de hacer esas cosas, no puede vacilar en cometer un fraude si puede hacerlo”, alertó.

El exjuez sostuvo que otra forma de fraude es plantear información falsa que reitera el conglomerado de medios oficialistas. “Esto tampoco es bueno para la sociedad. Más allá de todo eso, tengo la absoluta convicción de que este régimen se va a cambiar. Hay razones poderosísimas. Si ya había una base de oposición muy fuerte en 2015, esa base aumentó a mi entender claramente por la cantidad de gente perjudicada expresamente, jubilados, chicos, adolescentes que no se los puede engañar tan fácil porque tienen un conocimiento intuitivo distinto al nuestro”, redondeó.(El dierio de La Pampa)

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