Unos 40.000 misioneros migraron a Brasil ante la crisis de la economía yerbatera

La secretaria general del Sindicato Único de Trabajadores Rurales alertó sobre el éxodo masivo de mano de obra misionera, un fenómeno que captó la atención de medios internacionales. Sostuvo que la desregulación del INYM provoca un desarraigo familiar y pone en jaque la próxima cosecha.
La desregulación del mercado yerbatero y la caída del poder adquisitivo generaron un fenómeno de migración masiva sin precedentes en la provincia de Misiones. La secretaria general del Sindicato Único de Trabajadores Rurales (SUOR), Ana Cubilla, analizó el impacto del desarraigo y la falta de mano de obra para la cosecha gruesa.
La problemática escaló a nivel internacional tras la publicación de un informe en el diario brasileño Folha de São Paulo, que destacó el incremento exponencial de argentinos que cruzan la frontera para trabajar en el país vecino. Cubilla señaló que la cifra de trabajadores misioneros en Brasil pasó de un promedio de 8.000 entre 2016 y 2021 a casi 40.000 durante el último año.
«La verdad que tenemos que internacionalizar el tema porque acá no nos dan bola, nos pasan por alto. A este Gobierno Nacional con los ajustes no le importa nada la yerba, el tarefero o el productor. Hace poco estuvo la televisión rusa haciendo un documental sobre los barrios de tareferos que quedaron vacíos o solamente con la mujer y los chicos. Es una problemática de la que los misioneros no tenemos dimensión», expresó la dirigente.
Cubilla explicó que la migración ya no solo afecta a los hombres solteros, sino que familias enteras abandonan la provincia en busca de estabilidad. Según la entrevistada, muchos trabajadores están vendiendo sus casas en Misiones para radicarse definitivamente en Brasil, donde encuentran empleo no sólo en cosechas de uva o manzana, sino también en el sector comercial y la obra pública.
Sobre la responsabilidad política de la situación, la referente sindical apuntó directamente contra las medidas nacionales: “Tendrían que los empresarios de la yerbatera más grande de nuestro país, tanto de Corrientes como de Misiones, ser un poco más solidarios y no hacerle caso a la desregulación por un DNU. Me parece que ahí falta sentido común y solidaridad con los 13.000 pequeños productores. Ni el trabajador ni el productor están siendo contemplados en este desastre que hace el Gobierno Nacional”.
Ante el inicio de la cosecha gruesa, la preocupación radica en la escasez de «brazos» para el campo. Cubilla advirtió que será muy difícil competir con los beneficios económicos que ofrece Brasil: “Va a costar recuperar esa mano de obra porque no le está conviniendo a nadie económicamente venir a laburar en la yerba. Esperemos que el presidente Lula dure por un tiempo largo, por lo menos para que nuestros trabajadores y especialmente nuestras trabajadoras y nuestros niños en la provincia que quedan, le pueda llegar esa plata del otro país por el trabajo de sus papás”.
Finalmente, la titular del SUOR pidió no idealizar la situación de quienes se van. “No hay que de ninguna manera romantizar este desarraigo horrible, porque nosotros lo sufrimos con nuestras mujeres que quedan siempre nuevamente con toda la carga de esta política que vino a implementar todo este desastre en la economía regional”, concluyó.(MOL)