Manuel Adorni rechazó las acusaciones en su contra: «Son tendenciosas y falsas»

Cuando se conoció que la esposa de Manuel Adorni fue incluida en la comitiva que viajó a Nueva York por la Argentina Week, se fue gestando el ánimo de la protocolar defensa de gestión en el Congreso de la Nación. El respaldo del oficialismo al funcionario fue total: Javier Milei y Karina Milei estuvieron en el palco, luego de tomarse una foto con todos los ministros, para aplaudir la presentación frente a los diputados de la oposición. La participación del jefe de Gabinete no se salió del libreto premeditado, se anticipó a las preguntas más incómodas sobre su situación y le permitió salir airoso de una jornada que le anticipaba un dolor de cabeza.
La antesala de la sesión informativa fue similar a todas las ocasiones en las que el Presidente acudió al Congreso de la Nación: operativos extendidos -con auxilio de Gendarmería- que dificultaron el tránsito en el centro porteño, largas filas de acreditados para ingresar y los puntuales de un manifestación apenas conformándose en las inmediaciones. Dentro de los palacios parlamentarios, el recelo de la seguridad se acrecentó, con efectivos de la Policía Federal y de la guardia personal de Javier Milei, que atravesó frente a un pasillo de periodistas y los apuntó: "Ustedes son los corruptos".
Con el resguardo del respaldo de la primera plana de la política nacional, Adorni interpretó el discurso -una síntesis del informe de 1935 páginas que el Gobierno hizo pública dos horas antes de su presentación- y revivió los giros más efectistas de la narrativa libertaria: la gestión de largo plazo ("tenemos en la mira los próximos 10 y 20 años de la Nación"), el riesgo opositor ("hubo una operación golpista del kirchnerismo y la izquierda", para luego poner a los "empresarios prebendarios" y a "los medios de comunicación" al mismo nivel) y el superávit fiscal como principal prioridad de la gestión ("estamos atacando el mayor problema"). "Estuvo muy armado, muy completo", definió Patricia Bullrich a la prensa tras el discurso.
Sobre el cierre de su intervención inicial, el jefe de Gabinete se refirió a su situación personal, sosteniendo que las acusaciones en su contra fueron "tendenciosas y falsas": "No cometí ningún delito y voy a probarlo en la Justicia". "He afrontado yo mismo los pagos de todos los viajes que realicé con mi familia y que únicamente se circunscribieron a vacaciones personales y de mi círculo familiar. No se trataron de viajes financiados por terceros", planteó y concluyó que "todas las cuestiones que son parte de una causa judicial en curso deben ser resueltas en ese ámbito".
También aludió a la Argentina Week, provocando la primera ovación a Javier Milei: "Es el objetivo central de cada viaje que hace el Presidente, obtener beneficios para todos los argentinos". El mandatario no evitó intervenir y desde su palco apuntó contra el bloque del Frente de Izquierda: "Sus ideas mataron a 150 millones de personas". El referente libertario se retiró después de la intervención inicial del jefe de Gabinete, que se extendió por 1 hora y 36 minutos.
La Libertad Avanza trazó un esquema casi incorruptible para que la jornada no tome vida propia por fuera de su plan. Así fue que los diputados estuvieron atentos para aplaudir o silenciar para marcar el ritmo y tapar los gritos externos que puedan exponer cualquier contradicción. El peronismo se mantuvo sereno hasta su intervención. "La postura fue bancarse la descalificación para poder llegar a nuestras preguntas", le dijo un referente legislativo a Ámbito. A su vez, Adorni contó con cuartos intermedios entre cada segmento, de forma tal de volver a prepararse antes de cada intervención.
Después de la intervención de Adorni, inició la primera de las tres tandas de intervenciones de bloques legislativos que tendrán, como mínimo, 45 minutos para hacerle preguntas al jefe de Gabinete sobre la gestión nacional o su situación judicial. El funcionario nacional cuenta con 20 minutos para responderles a cada uno. El orden de las participaciones comienza con los bloques minoritarios y finaliza con los mayoritarios: es decir, el peronismo queda para el final.
Las interrogaciones de los diputados de la oposición se concentraron en la deuda que mantiene el Estado nacional con el PAMI, la obra pública y la causa $LIBRA. Uno de los pasajes más llamativos fue la alocución de Pablo Juliano (Provincias Unidas), al que Martín Menem le cortó sistemáticamente el micrófono bajo advertencia de que no tutee al jefe de Gabinete. "Esta no es una cancha de fútbol", insistió el presidente de la Cámara.