El exlibertario Gastón Alberdi, marca a Javier Catoni en una red de espionaje y negocios

Las explosivas declaraciones del exmilitante libertario Gastón Alberdi en una reciente transmisión por streaming sacudieron el avispero político y de los servicios de inteligencia a nivel nacional, provocando un fuerte cimbronazo en el ámbito local.
A través de un complejo organigrama de nombres, Alberdi trazó una línea de influencias que ubica al consultor estrella de Balcarce 50, Santiago Caputo, como la pieza visible de una red vinculada a la masonería, agentes de la exSIDE y la CIA, situando al empresario radicado en La Pampa, Javier Catoni, en un rol neurálgico para el funcionamiento de ese engranaje.

En el centro de esta supuesta estructura, el denunciante ubicó a Leonardo Scatturice, señalándolo directamente como el verdadero "jefe" detrás del principal asesor presidencial. Según detalló Alberti, Scatturice —un exintegrante de la SIDE bajo la tutela de Antonio "Jaime" Stiuso y socio de Frank Holder, exagente de la CIA— controla actualmente grandes firmas de logística y transporte en el país, tales como Flybondi, el Grupo Flecha Bus y la empresa postal OCA.
Fue precisamente en ese tramo de la alocución donde la denuncia adquirió un directo e impactante anclaje provincial. Alberdi arrojó un fuerte interrogante sobre las actividades que se desarrollan en territorio pampeano e instó a una investigación inmediata al apuntar contra el excéntrico especialista en seguridad táctica: "En la Argentina, el encargado de los negocios de este Leonardo Scatturice es un pampeano de nombre Javier Catoni. Investíguenlo", disparó sin rodeos.
El empresario Javier Catoni: "Investíguenlo", pidió Gastón Alberdi.
Catoni, quien maneja el imponente centro de entrenamiento militar y táctico de 300 hectáreas "Special Missions" en la zona de Jagüel del Monte, tomó fuerte notoriedad pública tras manifestar abiertamente sus intenciones de competir por la intendencia de Santa Rosa de cara a los próximos turnos electorales, asegurando responder a "una orden de Nación". La acusación de Alberdi lo coloca ahora bajo una lupa incómoda, ligando su millonario patrimonio y sus movimientos logísticos a las terminales más oscuras del espionaje y el poder central.
Asimismo, Alberdi denunció un presunto circuito de financiamiento ilegal que habría ingresado al país a través de un jet privado proveniente de Miami. Según su testimonio, en dicho vuelo se trasladaba la diputada oficialista Lourdes Arrieta junto a diez valijas que habrían sorteado los controles de la aduana en Aeroparque sin ser escaneadas, transportando sumas estimadas entre los 15 y 20 millones de dólares por pieza.
El consultor estrella de Casa Rosada, Santiago Caputo.
Finalmente, el esquema expuesto en el streaming pretendió explicar cómo esta misma red digitó la actual composición de segundas líneas en dependencias estratégicas del Estado nacional. El denunciante afirmó que Scatturice impulsó el nombramiento de Andrés Edgardo Vázquez (exSIDE) como director ejecutivo de la nueva Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA); vinculó el ascenso del tuitero Daniel Parisini ("Gordo Dan") al actual titular de ciberseguridad de la PSA, Pablo Lázaro; y señaló que el legislador porteño Eugenio Casielles intercedió para el reingreso a la inteligencia de José Padilla —abogado del hermano de Santiago Caputo— como director de Asuntos Jurídicos. La red, según Alberdi, cierra con Christian Augurara, contador de la familia Caputo y actual titular de la central de espías.