Treinta presos y presas políticas del mundo denuncian ante la ONU la situación en las cárceles durante la pandemia del Covid-19

Treinta presos y presas políticas de alrededor del mundo denuncian ante la ONU la situación en las cárceles durante la pandemia del Covid-19 Liderados por Julián Assange y los nueve líderes civiles y políticos catalanes, entre los firmantes destacan hay activistas encarcelados de Argentina, Colombia, Guatemala, Honduras, Marruecos y el Sahara Occidental.

Unas treinta presas y presos políticos de  diferentes territorios de todo el mundo han enviado una  carta  a  la  Alta  Comisionada  de  Derechos  Humanos  de  la  ONU,  la  ex presidenta  de  Chile Michelle  Bachelet,  con  el  objetivo  de denunciar  su  situación  de  encarcelamiento  durante  la crisis  del  coronavirus,  después  de  que  instituciones  y  organizaciones  internacionales como  el Consejo de Europa, Amnistía Internacional o Human Rights Watch recomendaran la reducción de la población en los centros penitenciarios debido a su alto riesgo para la propagación de la enfermedad.

A  finales  de  marzo,  la  misma  Alta  Comisionada  pidió  a  los  gobiernos  que  tomaran  medidas urgentes para proteger la salud y la seguridad de las personas encarceladas o recluidas en otras instalaciones, como parte de los esfuerzos para frenar la pandemia del COVID-19, en especial los ancianos, las personas enfermas, "todas y cada una de las personas que están encarceladas sin  suficiente  base  legal,  incluyendo  prisioneros  políticos  y  otros  detenidos  por  haber expresado opiniones críticas o disidentes", así como los presos poco peligrosos.

En la carta, las presas y presos políticos muestran su preocupación por el hecho de que "muchos estados  no  estén  cumpliendo  con  sus  recomendaciones"  y  que,  tal  como  Bachelet  expresó, "mantener presos en detención durante esta pandemia conlleva un alto riesgo para la vida y salud  de  estos",en  especial  teniendo  en  cuenta"  la  falta  de  higiene,  recursos  sanitarios  y  el hacinamiento que se vive en las cárceles y centros de detención "en la mayoría de sus países. Según  los  firmantes,  el  peligro  no  sólo  proviene del  riesgo  de  brotes,  sino  también  por  la "represión  contra  las  protestas  que  algunos  presos y  presas  han  llevado  a  cabo  en  diferentes centros de detención y reclusión".

Julián Assange entre las presas y presos políticos de todo el mundo.

Entre los firmantes, se encuentran las presas y presos políticos catalanes, como el ex presidente de  la  Assemblea  Nacional  Catalana,  Jordi  Sánchez;  el  presidente  de  Òmnium  Cultural,  Jordi Cuixart; así como Oriol Junqueras, Carmen Forcadell, Raül Romeva, Joaquim Forn, Dolors Bassa, Josep Rull y Jordi Turull.

También  hay  activistas  internacionales,  destaca  principalmente,  Julián  Assange,  de  Australia, pero también los hay de otros países como son Milagro Sala y Luis D'Elía de Argentina; o Julián Andrés  Gil  Reyes,  José  Vicente  Murillo  y  Jorge  Enrique  Niño  del  Congreso  del  Pueblo  de Colombia.

Jordi Sánchez denuncia que el Estado español ignora las recomendaciones de la ONU

Jordi Sánchez, preso político por haber sido el presidente de la Assemblea Nacional Catalana, ha hecho una valoración de las motivaciones que le han llevado a firmar la carta:

"Es  desolador  ver  la  impunidad  con  la  que  España  ignora  las  recomendaciones  de  Naciones Unidas  sobre  derechos  humanos. Las  recomendaciones  de  la  Alta  Comisionada  de  Naciones Unidas, la señora Bachelet, eran inequívocas. El hecho de que los presos del juicio por el 1 de octubre  seguimos  en  prisión  es  un  ejemplo  de  desprecio  a  los  derechos  humanos  ya  los organismos internacionales que velan por su cumplimiento. Y con este hecho las instituciones españolas   consolidan   la   tendencia   a   ignorar   las   recomendaciones   de   los   organismos internacionales que no son de su gusto.

Somos cientos los presos políticos en todo el mundo que somos víctimas de la falta de respeto que los gobernantes tienen los organismos internacionales que velan por los Derechos Humanos. ¿Con qué autoridad España exige a otros países el cumplimiento de tratados internacionales sobre Derechos Humanos cuando ella desobedece las recomendaciones de Naciones Unidas que la interpelan?".

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