Celebran la sanción definitiva de la Ley de Alcohol Cero en el Senado de la Nación

La sanción definitiva de la Ley de Alcohol Cero en el Senado de la Nación fue celebrada esta noche por el ministro de Transporte, Diego Giuliano, y el director ejecutivo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), Pablo Martínez Carignano, quienes la destacaron como un "hito" en materia de seguridad vial por su importancia para "salvar vidas", y por referentes de las asociaciones Luchemos por la Vida y Madres del Dolor, quienes apuntaron a "los desafíos" que representará su implementación.
"Agradecemos el acompañamiento de senadores y senadoras a esta Ley histórica, que venimos impulsando desde la Agencia Nacional de Seguridad Vial, que fue apoyada por los familiares de víctimas y que era esperada por toda la sociedad. El alcohol está presente en 1 de cada 4 muertes en siniestros viales, por eso siempre fuimos muy claros: alcohol al volante, cero", dijo a Télam el ministro de Transporte de la Nación, Diego Giuliano.
"Esta ley se suma a las políticas y acciones coordinadas de control y concientización que llevamos adelante desde el Ministerio de Transporte para reducir los siniestros viales, para construir con el compromiso y la empatía de todos una nueva cultura vial en nuestro país que, sobre todas las cosas, cuide lo más preciado: la vida de las y los argentinos", concluyó el funcionario.
Por su parte, el Martínez Carignano dijo a Télam que "Alcohol Cero al volante se trata del hito más importante desde la creación de la ANSV".
"Hoy Argentina dio un paso histórico en materia de seguridad vial, que deberemos acompañar con más controles y más compromiso, por eso vamos a estar a disposición de cada provincia y municipio para brindarles los recursos necesarios y trabajar juntos en algo fundamental, que es salvar vidas", remarcó el titular de la ANSV.
El funcionario destacó además que "estamos ante un momento único que tenemos que aprovechar para generar entre todos una nueva cultura vial en el país"; agradeció a senadores y diputados que fueron "la voz de una sociedad que estaba esperando esta ley", impulsada por el organismo; e hizo una mención especial de agradecimiento hacia todos los familiares de víctimas, "por quienes estamos muy conmovidos, porque este es el resultado de años y años de espera".
En tanto, el presidente de la Asociación Civil Luchemos por la Vida, Alberto Silveira, dijo a Télam que la Ley de Alcohol Cero "abre un gran desafío sobre cómo hacer realidad, en las calles y rutas, esta ley".
"Para eso es imprescindible la multiplicación de los controles de alcoholemia, ya que en los países exitosos en seguridad vial, que no tienen alcohol cero, sino cierta tolerancia, se realizan entre 7 y 16 millones de controles de alcoholemia al año, mientras que en la Argentina hemos estimado que no se realizan más de 650 mil, por ende hay que multiplicar por 15 o por 20 la cantidad de controles para que estos sean exitosos", explicó.
En esa línea, agregó: "después, aplicar las sanciones que correspondan en aquellos casos positivos sin que haya posibilidad de escapar sin cumplimiento de la pena que corresponda".
Es "importantísimo" además que "el Congreso sancione el delito contra la seguridad vial del consumo excesivo de alcohol que tiene que penar con cárcel efectiva a aquellos que conduzcan con más de 1 gramo de alcohol en sangre aunque no hayan arrollado o matado ni causado heridas graves a nadie, porque estos casos gravísimos y extremos significan potenciales homicidas que tenemos que meter presos antes que lleguen a matar, después es demasiado tarde", sostuvo.
"Es responsabilidad fundamental de las autoridades de todo el país hacer que esta ley de Alcohol cero sea una realidad", concluyó Silveira.
Por último, la referente de la Asociación Madres del Dolor y madre de la víctima Kevin Sedano, Viviam Perrone, dijo a Télam que "esta ley es un paso muy importante para salvar vidas. No obstante, sabemos que también falta cambiar el código penal, controles y campañas".
Por su parte, los productores vitivinícolas nucleados en Coviar rechazaron la aprobación de la Ley y dijeron que "éste no es el camino, sino que por el contrario es una medida comprobadamente ineficiente e inviable que, además de no ofrecer una solución a la problemática de la siniestralidad vial, afectará fuertemente a las libertades individuales y dañará al sector gastronómico argentino, al enoturismo y a la industria vitivinícola, una actividad económica generadora de empleo de calidad que está presente en 18 provincias argentinas".