Mar del Plata: Advierten que la “crisis” de las clínicas privadas sobrecarga la demanda en el HIGA

Los conflictos que atraviesa el sistema de salud privado tienen un impacto cada vez más notable y preocupante en los hospitales públicos. En Mar del Plata, uno de los principales afectados es el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) “Dr. Oscar Alende”, donde en los últimos días se registró un fuerte incremento de la demanda, sobre todo de pacientes que necesitan internación y que “no fueron aceptados” en instituciones privadas.
Todo esto pasa en medio del conflicto con afiliados de PAMI. El caso más visible es el de la Clínica Mar del Plata, cuyos trabajadores iniciaron esta semana una nueva retención de tareas por el atraso en los sueldos. Desde la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) indicaron que la clínica pagó solo una parte de los haberes de julio y todavía debe el resto. Los trabajadores decidieron en asamblea frenar las tareas y esto limitó la capacidad de atención.
Pero casi mismo tiempo -y en medio de un cambio de dueños-, el Sanatorio Belgrano dejó de atender afiliados de PAMI por problemas con el convenio y el financiamiento de las prestaciones. El corte se dio en los primeros días de agosto.
La situación impactó directamente en miles de afiliados al PAMI. En algunos casos, los jubilados y pensionados habrían sido derivados al Sanatorio Avenida y a la Clínica Mitre, que por ahora siguen teniendo convenio con la obra social. Otros buscaron atenderse en el Hospital Bernardo Houssay, que desde hace meses arrastra múltiples conflictos laborales.
A diario, además, otras clínicas privadas de Mar del Plata que no tienen convenio reciben consultas y urgencias de afiliados a PAMI. En algunos casos terminan atendiéndose de manera particular, mientras que muchos no pueden pagar y entonces buscan otra alternativa: ya sea otra institución con convenio, o directamente el sector público.
Así, en simultáneo, el HIGA empezó a registrar un fuerte incremento de pacientes que no consiguen cama en el sector privado.
El problema escaló rápidamente, a tal punto que el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, salió a hablar del tema en sus redes: “Esta es la foto de la actualidad del sistema de salud. Sanatorios y clínicas que históricamente atendieron PAMI y obras sociales hoy están completamente desfinanciadas, llegando a una situación irreversible”.
Y sumó: “Esta es la crisis que venimos exponiendo hace meses, y que sobrecarga los hospitales públicos. Solo ayer fueron decenas los pacientes con criterio de internación que terminaron en el Interzonal porque no fueron aceptados en otros efectores”.

Una situación “crítica” en el HIGA
En el HIGA hablan directamente de una situación “crítica”. Fuentes de la dirección le confirmaron a LA CAPITAL que hay “profunda preocupación” por el destino de la gran cantidad de afiliados de PAMI que quedan sin atención por los conflictos del sector privado. Como muestra, este jueves -tras la medida de fuerza en la Clínica Mar del Plata- llegaron a la guardia del hospital cerca de 25 pacientes con supuesto criterio de internación.
Ese número se suma a “un aumento sostenido de la demanda” que el hospital viene arrastrando desde 2024, algo que ya venía poniendo bajo presión a sus servicios. Desde el nosocomio reconocen que vienen absorbiendo la situación con “un esfuerzo importante”, tanto presupuestario como de su personal, y temen que si los conflictos privados siguen, la sobrecarga se profundice todavía más.
Guardia HIGA
Al mismo tiempo, en el hospital remarcan que hay otros sanatorios de Mar del Plata con capacidad instalada y convenio vigente con PAMI, por lo que ven necesario que la obra social “redistribuya la demanda” y encuentre una salida “urgente” antes de que todo termine concentrándose en el sistema público.
La advertencia apunta sobre todo a internación y camas críticas, mientras que la atención ambulatoria y las urgencias por guardia se siguen garantizando con normalidad.
Desde el HIGA también se mostraron dispuestos a sumarse a una mesa de trabajo con PAMI, los prestadores privados y el resto de los actores involucrados para buscarle una salida al conflicto. El reclamo de fondo es que el hospital público no termine funcionando como “variable de ajuste” de las dificultades del sistema privado o de una obra social nacional, en momentos en que ya trabaja con una demanda elevada.(La Capital)