Falleció el pintor argentino Carlos Alonso

El pintor, dibujante y grabador Carlos Alonso murió este lunes a los 97 años, según confirmó su familia. Considerado uno de los grandes maestros del arte argentino contemporáneo, había nacido en Mendoza y desde hacía décadas vivía en Unquillo, Córdoba.
Alonso nació el 4 de febrero de 1929 en Tunuyán y comenzó muy joven su formación artística. A los 14 años ingresó en la Academia Nacional de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Cuyo, donde estudió con maestros como Sergio Sergi, Francisco Bernareggi y Ramón Gómez Cornet. Más tarde se trasladó a Tucumán y se vinculó con Lino Enea Spilimbergo, quien tendría una influencia central en su trayectoria.
Su obra estuvo marcada desde temprano por una fuerte mirada sobre la realidad social. Pintó la pobreza, la desigualdad, la violencia y las tensiones políticas de la Argentina, con un lenguaje de raíz expresionista en el que combinó pintura, dibujo, grabado y collage. También desarrolló una extensa labor como ilustrador de obras literarias, entre ellas El juguete rabioso, La Divina Comedia y distintos textos de la tradición argentina.
Uno de los períodos decisivos de su vida comenzó con el golpe de Estado de 1976. Alonso partió al exilio junto a su esposa y uno de sus hijos y vivió en Italia y España. En 1977, su hija Paloma fue secuestrada y desaparecida por la dictadura, una tragedia personal que atravesó profundamente su obra posterior y reforzó su trabajo alrededor de la memoria, el dolor y la violencia política.
Entre sus trabajos más emblemáticos se encuentra “Manos anónimas”, serie en la que plasmó el horror de la represión estatal. Actualmente parte de esa producción se exhibe en el Museo Palacio Ferreyra de Córdoba. Su director, Pancho Marchiaro, definió a Alonso como “uno de los grandes maestros argentinos” y destacó su capacidad para retratar los años de la dictadura “mirándolo de frente”.
Alonso regresó a la Argentina a comienzos de la década de 1980 y se instaló en Unquillo. Desde allí continuó trabajando y exponiendo en el país y en el exterior. A lo largo de su carrera recibió, entre otras distinciones, dos premios Konex de Platino y el Premio Nacional a la Trayectoria Artística en 2018. En 2019, el Museo Nacional de Bellas Artes le dedicó una gran muestra retrospectiva.
Su obra mantuvo hasta sus últimos años el diálogo entre la historia política argentina, la memoria personal y los grandes maestros de la pintura. “Me propuse acompañar con mis cuadros a la memoria”, había explicado Alonso al referirse al lugar que ocupó el pasado reciente en su producción.