Misiones: Productores yerbateros denuncian “precios de miseria”

La yerba mate se vende a valores que oscilan entre 125 y 260 pesos en elgunas zonas de Misiones, mientras que el costo de producción supera los 390 pesos por kilo. El sector atribuye esta situación a la desregulación y la falta de intervención estatal, además de la necesidad de los pequeños productores.
Jorge Skripczuk, productor yerbatero de Aristóbulo del Valle, se refirió a la actualidad del sector en Misiones y manifestó una fuerte preocupación por los bajos precios que reciben los productores. Aseguró que la movilización de yerba mate es escasa y se concentra en la zona norte de la provincia. Skripczuk afirmó que los precios de venta son muy variados y, en muchos casos, no cubren los costos de producción.
“Muy poquita yerba se está movilizando. Más que nada viene de la zona norte hacia la zona de Oberá, lo que vemos circular algo de hoja verde y en los secaderos hay muy poca yerba en estos momentos”, explicó Skripczuk. Sobre los precios, detalló: “En algunos casos de 225 pesos de contado, en otros 200 o 260 a plazo. Pero tambiéb hay casos de 130 pesos, 140 pesos el kilo, según lo que comentan los productores que están entregando algo”.
Estos valores están muy por debajo de los 300 pesos que permitirían a los productores descontar cheques a través de entidades bancarias o programas provinciales.
Skripczuk apuntó contra la ausencia de políticas nacionales que defiendan al sector. “Acá, al haber un gobierno nacional ausente que no le importa la cuestión social de los habitantes, está difícil con toda esta situación”, sostuvo.
Para ejemplificar la difícil situación, Skripczuk mencionó un caso puntual: “Lo que hemos presentado en la justicia como prueba los otros días, de un productor justamente de Ruta 12, con muy buena producción, está teniendo un costo de 390, costo de producción”. Además, aclaró que este valor corresponde a un yerbal con un rendimiento de 11.000 kilos por hectárea, muy superior al promedio provincial de 4.000 kilos, lo que implica que el costo de producción para la mayoría de los productores es aún mayor.
Necesidad y desregulación
Skripczuk explicó que los productores se ven obligados a vender su producto a precios tan bajos por la necesidad económica. “Hay una necesidad de la gente y se obliga porque no tiene otro recurso. Hoy no hay algo que vaya a suplantar a la yerba”, manifestó. Si bien el tabaco traccionó un poco, no todos los yerbateros también son tabacaleros. “Muchos con chicos en la facultad, entonces se obligan a hacer unos pesitos como para ir pasando”, agregó.
El productor alertó sobre las consecuencias a largo plazo de esta situación. “Es lo que venimos pidiendo desde nuestra organización hace ya bastante tiempo, más de dos años: la cosecha por goteo o lo mínimo necesario para tratar de bajar esta sobreoferta, ese sobrestock que están argumentando”, afirmó. En este contexto, el productor se ve forzado a cubrir solo sus necesidades básicas.
Un panorama incierto y la lucha por un ente regulador
Skripczuk se mostró pesimista sobre el futuro del sector mientras el actual modelo de gobierno continúe. “Mientras tengamos este modelo de gobierno, está complicadísimo, porque ya vemos que la producción este año va a ser muy inferior a la de los años anteriores”.
El productor considera que la idea de una sobreproducción es en realidad una excusa para que los productores vendan su yerba a precios irrisorios. “Así es, eso ya lo venimos viviendo desde el 2024. Lamentablemente, hacen ese tipo de cosas para que el productor se desespere y entre a regalar la producción. Esa es la realidad hoy día”, denunció.
Aseguró que seguirán insistiendo en la vía institucional. “La semana antepasada estuvimos en la Cámara de Diputados de la Nación con el presidente de Economías Regionales y este jueves 21 estaremos nuevamente, si Dios permite, hay una convocatoria importante, también en ambas comisiones de agricultura y economías regionales en la Cámara de Diputados de la Nación. Y vamos a seguir insistiendo la devolución de las facultades del instituto”, adelantó.
Para Skripczuk, la solución pasa por la restitución de un organismo que regule los precios. “Sin duda, el órgano de control es lo que necesitamos hoy día. Es así, sencillito, pues le han quitado las facultades al INYM, cosa que le dejaron solamente lo que es promoción y nada más. La otra la prácticamente lo limpiaron. Entonces, al no haber un ente que regule, hoy es el vale todo, como se dice”, concluyó.