Granja Tres Arroyos cerró por tiempo indeterminado la planta de Concepción del Uruguay

Un clima de máxima tensión laboral atraviesa la planta avícola «La China» de Granja Tres Arroyos (GTA S.A.) luego de que la empresa no asistiera a una audiencia clave programada para este lunes. Ante la falta de diálogo, el sindicato del sector advirtió que, «según todos los indicios», la fábrica ubicada en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, permanecerá cerrada durante la jornada de este martes, aunque aún no hay precisiones sobre cuánto tiempo podría extenderse la parálisis.
Frente al temor de un cierre patronal o una suspensión imprevista, la conducción gremial emitió una directiva clara para todo el personal de producción: los trabajadores deben presentarse igualmente en las instalaciones en sus horarios habituales de turno. La medida busca evitar que la empresa pueda alegar «abandono de trabajo» o inasistencias injustificadas, un recurso legal que suele utilizarse en conflictos de esta naturaleza para desgastar la posición de los empleados.
En paralelo, el sindicato informó que ya se encuentran elaborando «los mecanismos técnicos y legales necesarios» para resguardar los derechos laborales y salariales de todos los afectados. Estas herramientas serán comunicadas formalmente a las bases «en tiempo y forma».
Ante la falta de respuestas patronales, el gremio adelantó que convocará de urgencia a una «asamblea soberana» con el conjunto de los operarios. El encuentro tendrá como objetivo debatir la situación de Granja Tres Arroyos y definir, de manera democrática y consensuada, las medidas de fuerza o los pasos sindicales a seguir para destrabar el conflicto y garantizar la continuidad de las fuentes laborales en la histórica planta.
Sergio Vereda, secretario general del Sindicato de la Carne, explicó que la decisión adoptada fue aguardar la instancia de negociación antes de avanzar con nuevas medidas.
“Sí, se realizó la asamblea y allí decidimos esperar a la audiencia que tenemos hoy en Paraná con la empresa y con autoridades del área de Trabajo de la Provincia. A partir de esa reunión veremos cuáles serán los pasos a seguir”, señaló.
La definición busca dar margen a una instancia de diálogo que podría aportar precisiones sobre el futuro inmediato de la planta y de los trabajadores afectados. Por el momento, la asamblea resolvió no impulsar acciones colectivas adicionales hasta conocer el resultado del encuentro previsto en la capital provincial.
No obstante, Vereda aclaró que hubo trabajadores que decidieron manifestarse por fuera de lo acordado durante la reunión.
“La decisión de la asamblea fue esperar esa audiencia. De todas maneras, hay un grupo de trabajadores, entre ellos algunas mujeres que tienen problemas vinculados al cobro de la cuota alimentaria, que decidió autoconvocarse y realizar una quema de neumáticos en el Movimiento Urquiza”, explicó.
El dirigente sindical remarcó que esa acción no fue parte de la resolución tomada por la mayoría durante la asamblea, aunque reconoció el contexto que atraviesan las familias afectadas.
“Eso es algo aparte de lo que se resolvió en la asamblea, aunque es entendible porque la desesperación de los trabajadores es muy grande, sobre todo por la falta de respuestas por parte de la empresa”, agregó.
Horas antes de la reunión en STIA, representantes y delegados de los trabajadores habían sido recibidos por el intendente José Lauritto, quien expresó su preocupación por el impacto social y económico que la situación genera en la ciudad y ratificó el acompañamiento institucional del Municipio ante el conflicto laboral.