Mahmud Abbas pide a la ONU un nuevo mecanismo internacional para negociar la paz con Israel
El presidente palestino, Mahmud Abbas, propuso hoy a la ONU celebrar este año una conferencia internacional para acordar un nuevo mecanismo de mediación para el estancado proceso de paz con Israel que no dependa solamente de Estados Unidos.
En una intervención en el Consejo de Seguridad de la ONU, Abbas reiteró que el gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se descalificó a sí mismo como mediador imparcial al reconocer a la disputada Jerusalén como capital de Israel.
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) volvió a criticar ese giro en el rol histórico de Estados Unidos y defendió que la solución al conflicto de Medio Oriente requiere un "mecanismo multilateral" y no puede depender de "un solo país".
Según dijo Abbas, la decisión de Trump sobre Jerusalén "viola la ley internacional", va contra los compromisos asumidos por Washington y hace "imposible" que sea un sólo país el que arregle el conflicto.
Como parte de una gran iniciativa para desbloquear las negociaciones de paz, Abbas propuso convocar a mediados de año una conferencia que debería contar con la presencia de Palestina e Israel, junto a una "amplia participación internacional".
Durante la cita se acordaría ese "mecanismo multilateral internacional" encargado de asistir a las dos partes en sus negociaciones para llegar a un acuerdo de paz definitivo, prosiguió el líder de la ANP.
En el consiguiente periodo de negociaciones, todas las partes se abstendrían de "acciones unilaterales", incluyendo la construcción en colonias israelíes en territorios palestinos y la suspensión del traslado de la embajada de Estados Unidos a Jerusalén.
A cambio, agregó Abbas, Palestina se abstendría de tratar de unirse a nuevas organizaciones y tratados internacionales, tras haber logrado su reconocimiento como Estado observador de la ONU, en 2012, pese al rechazo de Estados Unidos e Israel.
"Venimos ante este augusto consejo en medio de un bloqueo del proceso de paz a causa de la decisión de Estados Unidos sobre Jerusalén, las actividades de asentamientos ilegales de Israel, sus violaciones de las resoluciones de este Consejo y su falta de respeto a los acuerdos firmados", dijo Abbas, citado por la agencia de noticias EFE.
Los palestinos quieren fundar un Estado independiente que incluya Cisjordania, la Franja de Gaza y que tenga como capital a Jerusalén este, el sector de la ciudad santa de mayoría musulmana.
Todos esos territorios fueron capturados y colonizados por Israel en una guerra en 1967. En 2005, Israel se retiró de Gaza, pero sigue controlando las fronteras de la región. La ONU considera que todas las colonias israelíes en Palestina son ilegales.
Las últimas negociaciones de paz entre las partes colapsaron en 2013 por la negativa de Israel a detener la expansión de sus colonias, algo que Abbas considera inaceptable y una señal de mala fe por parte del Estado judío.
El gobierno israelí del primer ministro Benjamin Netanyahu, en el poder desde hace casi nueve años, ha multiplicado la construcción de nuevas viviendas en múltiples asentamientos, con el argumento de que es imposible detener el "crecimiento natural" de esas comunidades.
Al mismo tiempo, Netnayahu exige a Abbas a dar marcha atrás con su negativa a negociar mientras prosiga esta expansión de los asentamientos y lo ha llamado a conversar "sin precondiciones".
Tras su discurso, el primero ante el Consejo de Seguridad de la ONU desde 2009, Abbas dejó la sala y por lo tanto no escuchó las réplicas, algo por lo que que fue criticado tanto por el embajador israelí, Danny Danon, como por la estadounidense, Nikki Haley.
Haley no respondió directamente a los detalles de la hoja de ruta planteada por el líder palestino, pero dejó claro que Washington sigue viéndose como mediador en el conflicto.
La embajadora estuvo acompañada en el Consejo por Jared Kushner, yerno y asesor de Trump, y por Jason Greenblatt, el enviado especial de la Casa Blanca para Medio Oriente, que supuestamente trabajan en un nuevo plan de paz para la región.
"Nuestros negociadores están sentados justo detrás de mí, listos para hablar. Pero no vamos a perseguirle. La decisión, señor presidente, es suya", dijo Haley a Abbas.
Asimismo, dejó claro que su país no va a dar marcha atrás con sus planes de trasladar su embajada ante Israel desde Tel Aviv a Jerusalén.
Por su parte, Danon atacó directamente a la figura del líder palestino, quien recientemente ya había sido muy cuestionado por Estados Unidos.
"Usted ha dejado claro, con sus palabras y sus acciones, que ya no es parte de la solución. Usted es el problema", dijo el embajador israelí a Abbas.
Frente a esas críticas, el enviado de la ONU para Medio Oriente, Nickolay Mladenov, pidió hoy respaldo al "liderazgo palestino moderado" y recordó que Abbas no está en posición de acudir a una negociación con Israel "entre iguales".
Varias potencias del Consejo de Seguridad como Francia expresaron hoy su apoyo a las ideas planteadas por Abbas y se mostraron favorables a estudiar cómo la comunidad internacional puede ayudar a lograr la paz.
"Este es el momento del diálogo, de la reconciliación, de la razón", dijo el jefe de Naciones Unidas, António Guterres, reiterando que la única salida posible sigue pasando por la creación de un Estado palestino.