España: La presidenta de Madrid dijo ser víctima de una "operación política" y no renunciará
La presidenta regional de Madrid, Cristina Cifuentes, aseguró hoy que es "víctima de una operación política" de desestabilización y dejó claro que no renunciará a su cargo, al comparecer ante la asamblea madrileña dos semanas después de verse envuelta en un escándalo sobre supuestas irregularidades en torno a su título de máster.
La carrera política de Cifuentes, una de las principales figuras del Partido Popular (PP) de España, atraviesa un momento complicado a raíz de las revelaciones sobre la presunta falsificación de su expediente universitario.
La dirigente respondió a las acusaciones acorralada por la oposición, que forzó su asistencia a la asamblea regional de Madrid, pero no convenció con sus argumentos, lo que derivó en el anuncio de una moción de censura por parte del Partido Socialista (PSOE).
"La medida se tomará con celeridad ante la alarma creada", dijo el vocero del PSOE en Madrid, Ángel Gabilondo, en declaraciones en los pasillos de la asamblea regional al término del pleno.
El partido de izquierda Podemos, por su parte, pidió la dimisión de la funcionaria, y Ciudadanos, que la sostiene en el gobierno, propuso una comisión de investigación.
"El máster universitario que figura en mi currículum es perfectamente real y perfectamente legal", subrayó Cifuentes, quien en el arranque de su intervención acusó a la oposición de querer desestabilizar a su gobierno.
Se trata de "un título oficial expedido por la Universidad Rey Juan Carlos y ni mi currículum ni mis calificaciones han sido falseadas ni falsificadas", añadió, para luego enfatizar que "existe constancia documental de todo".
El escándalo estalló cuando el periódico digital El diario.es publicó documentos de la universidad que demostrarían que a la dirigente del PP le habían quedado pendientes dos asignaturas del máster y dos años después, sin que mediara una nueva matrícula, le cambiaron la nota de "No presentado" a "Notable".
El rector del centro de estudios defendió a la funcionaria y afirmó que se trató de un error informático, y que Cifuentes había aprobado el máster en Derecho Autonómico en el que se matriculó, aunque luego abrió una investigación interna sobre el asunto.
Entre tanto, profesores y alumnos del máster dijeron que la dirigente nunca había asistido a clase ni había rendido examen alguno.
Cifuentes evitó aparecer en público para no tener que dar explicaciones a la prensa, lo que generó críticas a su comportamiento.
Hoy aportó un email que, según dijo, "aclara que lo único que se produjo fue un error de transcripción del sistema donde se vuelcan las notas, que afectó también a otros alumnos".
De esta forma, "queda acreditada la falsedad de un supuesto trato de favor", insistió la líder del PP, que sí admitió no haber asistido a clase y haber acordado un trato diferencial respecto a los exámenes.
La presidenta madrileña gobierna en minoría con el apoyo de Ciudadanos, partido que firmó un acuerdo de investidura con el PP de Madrid que incluye la obligación de dimitir en caso de que haya engaño en el currículum.
"Llevamos 14 días con una presidenta escondida, alimentando la idea de que algo huele mal", afirmó el vocero de Ciudadanos en Madrid, Ignacio Aguado, recriminando a Cifuentes que no hubiese dado antes la cara.
Precisamente, horas antes de la comparecencia, la prensa local reveló que un documento universitario facilitado por la propia Cifuentes para demostrar que no mentía también estaba falseado.
Se trata del acta de su trabajo de fin de máster, con la que Cifuentes intentó demostrar que completó el curso de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid en 2012, un documento que fue fabricado el pasado 21 de marzo, sólo unas horas después de que se vio envuelta en el escándalo.
Al menos dos de las tres firmas de las profesoras que certifican que completó el máster son falsas según el organismo académico del que depende la titulación, publicó hoy el diario El Confidencial.
"Envié a los medios la documentación que me envió el rectorado de la Universidad", se justificó Cifuentes.
"La Universidad (Rey Juan Carlos) y usted forman parte de la misma trama", respondió Aguado, quien a pesar de esta acusación eludió pedirle la dimisión.
Desde Podemos, la diputada Lorena Ruiz Huerta advirtió a Cifuentes que no podrá seguir gobernando Madrid "porque nadie le cree". "Su carrera política ha terminado", vaticinó la dirigente del partido de izquierda.
En tanto, desde el vocero del PSOE pidió a la dirigente del PP que "asuma sus responsabilidades con todas las consecuencias", antes de anunciar que propondrá la moción de censura.
"No cesa la revelación de presuntas irregularidades", remarcó Gabilondo, quien defendió el derecho del periodismo a actuar en "base a la verdad", después de que la funcionaria anunció que se querellará contras las personas que difundieron información supuestamente falsas para difamarla.