Este viernes comienza a regir el nuevo aumento en la tarifa de gas

El Gobierno aprobó nuevos aumentos en las tarifas de gas que comenzarán a regir desde este viernes 1 de mayo, en el marco del proceso de actualización del sistema energético. La medida fue oficializada a través de la Resolución 463/2026 del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), publicada en el Boletín Oficial.
La normativa establece nuevos cuadros tarifarios para Metrogas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), en línea con los criterios definidos por la Secretaría de Energía y el Ministerio de Economía, en un contexto de emergencia energética vigente desde 2023.
El esquema contempla distintos componentes regulatorios, entre ellos la incorporación del Precio Anual Uniforme (PAU), la aplicación de la Revisión Quinquenal Tarifaria (RQT) 2025-2030 y el traslado de las Diferencias Diarias Acumuladas (DDA).
Según lo dispuesto, los valores varían según categoría y nivel de consumo. En el caso de los usuarios residenciales sin subsidios, el cargo fijo mensual para la categoría más baja (R1) se ubica en $3976,22 en la Ciudad de Buenos Aires y en $4591,88 en la provincia. En los niveles de mayor consumo (R4), alcanza $94.995,74 en Capital Federal y $51.624,44 en territorio bonaerense.
En cuanto al consumo, se fijó un valor de $281,33 por metro cúbico para la mayoría de los usuarios residenciales, mientras que en las categorías más altas asciende a $426,68 en la Ciudad y a $387,12 en la provincia.
La resolución también dispone que la facturación deberá incorporar el PAU, definido por la Secretaría de Energía, que determina el costo del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST).
En materia de asistencia, se mantendrá el esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), por el cual las bonificaciones se aplicarán únicamente sobre el precio del gas establecido por el PAU y estarán dirigidas a usuarios residenciales vulnerables.
Desde el Ministerio de Economía señalaron que la actualización responde a la necesidad de avanzar en una recomposición gradual de tarifas para reflejar los costos reales del sistema, en línea con los parámetros definidos para el sector energético.
Con esta decisión, el Gobierno continúa con el esquema de ajustes periódicos en los servicios públicos, combinando actualización de precios con un sistema de subsidios segmentados.